
Vamos por fin al sistema, a prestar atención ya que es sencillo. Bien, vamos a plantear una situación en donde jugamos con 200 fichas, esto se supone sea suficiente para no perder. Si se da la situación de perder esas 200, debemos aceptar que estamos en un mal día y retirarnos, de lo contrario, podríamos perder mucho dinero.
Pero vamos a las normas, recordando que debemos seguirlas al pié de la letra sin saltearse ni una sola, ya que esto sería un desastre para nuestro juego.
Puede pasar también de ir perdiendo en un principio, pero no debemos asustarnos, esto irá cambiando a medida que vayamos jugando, y en poco tiempo daremos vuelta el resultado. En promedio, podemos decir que jugando en unas 200 tiradas, ganaremos entre 80 y 120 fichas.
Una vez comprobada la mesa, debemos elegir una seisena, la que consideremos mejor, aunque a nuestro entender debería ser la primera o la tercera.
Debemos entonces ponerle una ficha, y pondremos también una ficha en cada docena de las restantes, o sea, que si jugamos a la seisena que corresponde a la primera docena, pondríamos las restantes fichas en las docenas 2ª y 3ª, por lo que si sale un número en estás dos últimas, entonces empataremos, mientras que si sale la seisena apostada estaremos ganando 5 fichas, que sumadas a la nuestra y restadas las tres apostadas, estaríamos hablando de una ganancia de 3 fichas.
Nada mal para empezar ¿verdad?, en el próximo capitulo seguiremos con la explicación.
