
Y jugarán más de lo acostumbrado, porque están convencidos de que tienen el pase asegurado, como si las cartas no estuvieran ya predeterminadas en la caja de madera y acrílico. Y si se da el caso de que el estigmatizado personaje llegara a lograr una serie de varias bancas, rápidamente lo librarán de la condena.
“Ese no echa una”. “Lo persigue la mala suerte”. “Cuidado con ese viejo que siempre tira tres”. “La rubia es nueva; vas a ver que gana con nueve!”. Estas frases son un lugar común en las mesas de Punto y Banca. Se dice que un principiante será bendecido por la suerte. Y si no gana, es porque seguro ya antes había jugado a algo.
Es un hecho también que después de un anear de siete, “la banca mete”. O que solamente un tonto no juega a punto luego de un anear de seis.
Después del 19, salen el 29 y el 32. Si vino el 36 hay que jugar al 11. ¿Por qué siempre se pregunta al pagador que número salió en la bola anterior antes de apostar?
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