
Una forma de clasificar las apuestas es por internas y externas. Las apuestas internas, son las que se realizan con los números en sí. Su característica es que se aciertan cuando predecimos con exactitud los números que salen en la tirada. Ejemplos de apuestas internas son las siguientes:
Plenos: cuando se pone la ficha o fichas dentro del cuadro del paño. Paga 35 a 1, y es la apuesta que más paga.
Semiplenos, o apuestas a caballo: cuando las fichas apostadas se comparten entre dos números. En la mesa se colocan sobre la raya divisoria de los cuadros. Ejemplos de estas apuestas pueden ser el 4 y el 7, colocando las fichas sobre la línea. Paga la mitad de lo que un pleno paga, es decir paga 17 a 1.
Los cuadros: son justamente eso, una apuesta a cuatro números a la vez. Las fichas se deben colocar en el eje exacto de los cuatro números, es decir donde se cortan las dos líneas transversales. Un ejemplo de cuadro es una apuesta al 7,8, 10 y 11. Paga 8 a uno.
Apuesta transversal ó calle: es la que toma tres números a la vez, por ejemplo el 1, 2 y el 3. Paga 11 a 1.
La línea: es la apuesta que toma seis números a la vez. Las fichas se colocan exactamente en el entrecruzamiento de la línea divisora de las dos calles y el borde externo del paño. Sea cuidadoso al ubicar las fichas, dado que una vez que la bola entra en movimiento y el croupier grita su tradicional “¡No va más!”, las quejas no valen.
